Reinhardt Howeler
Se retira líder yuquero de Asia
Después de casi 40 años de trabajar en el CIAT, logrando establecer el puente entre el Centro y el sector yuquero del continente asiático, el Dr. Reinhardt Howeler se retira para disfrutar de su jubilación, dejando en manos de sus discípulos, quienes a su vez se convirtieron en maestros de la agronomía, un legado de investigación y desarrollo para el sector yuquero internacional.
El Dr. Howeler nació en Holanda; sin embargo, por influencia de sus padres, condujo sus intereses hacia los países tropicales. Por esta razón, sus estudios universitarios se desarrollaron en Agricultura Tropical, luego viajó a los Estados Unidos para realizar su Maestría y Doctorado en la Universidad de Cornell en Química de Suelos. Fue entonces, cuando conoció el trabajo que, en ese entonces, se iniciaba en Colombia, adelantado por el CIAT.
En 1970 envió varias cartas, referenciando sus conocimientos y logros, los cuales le permitieron vincularse como científico joven en el Programa de Arroz. Pocos años más tarde, en 1976, gracias a la gestión del Dr. James Cock, se estableció el Programa de Yuca, y conociendo la trayectoria del Dr. Howeler en suelos y manejo de plantas, lo integró al equipo como experto en nutrición del cultivo.
Sus años en Colombia
Radicado en Colombia con su esposa, de origen Chino y a quien había conocido en la universidad, compraron una casa en Pance (ciudad de Cali) con un amplio jardín y una finca en Los Farallones, lugares donde crecieron sus dos hijos nacidos en Colombia.
También montaron la panadería “Pan Chinitos”, nombre que le dieron porque en el colegio a sus niños los llamaban de esta manera. El negocio era reconocido por un delicioso pan de soya que preparaba la Sra. Howeler.
Le resultó muy difícil dejar Colombia, cuando en 1986 llegó la noticia de que el Programa de Yuca cerraba sus actividades. Sin embargo, una puerta se abría para trabajar como agrónomo en CIAT - Asia.
El cambio laboral fue drástico, ya que allí no contaba con un equipo de asistentes en investigación, ahora debía trabajar solo, estableciendo redes con los programas nacionales de 7 países asiáticos.
Años más tarde, llegada la crisis financiera del CIAT, a finales de los años 90s, la posición que desempeñaba se canceló, dándole la oportunidad de buscar nuevas opciones con sus colegas japoneses, a quienes presentó una propuesta financiada por la Fundación Nipón, para trabajar con los agricultores en investigación participativa, proyecto que fue aprobado por 5 años y que hasta ahora ha logrado su renovación en cuatro oportunidades.
“El objetivo del proyecto en Asia consiste en vincular a los agricultores en la investigación de sus cultivos a través de ensayos sencillos en temas de erosión, fertilización, variedades de alto rendimiento y sistemas que les permita incrementar sus ingresos”, comenta el Dr. Howeler y, a la vez, aclara que él les ofrece 5 ó 6 propuestas, pero son ellos quienes toman las decisiones. Como extensionista, escucha las razones de los campesinos sobre su elección en cada uno de los casos.
Avances en el cultivo de la yuca
Según el Dr. Howeler, antes de establecer el Programa de Yuca, no se desarrollaba investigación en este cultivo, el cual ocupa un lugar importante en los sistemas agrícolas de América Latina y África. 
Las investigaciones del CIAT han permitido conformar una colección de nuevas variedades de yuca, aumento de la diversidad genética, cruces con variedades nativas, mayor conocimiento de plagas y enfermedades, adiestramiento a técnicos y agricultores, implementación de proyectos en más países tropicales, intercambio de materiales entre Asia y América Latina, entre otros logros.
Para Reinhardt Howeler, la yuca dejó de ser un cultivo olvidado, que se puede producir en cualquier suelo y crecer sin manejo, “hemos concluido que para alcanzar los rendimientos deseables, la yuca requiere de variedades adecuadas para la zona y responde muy bien a la fertilización”.
De otro lado, añade que “hemos aprendido muchas lecciones del sector yuquero, sobre todo, en Tailandia: el trabajo en redes impulsa el desarrollo del cultivo y cada tres años se organiza un Taller en el que participan instituciones de todo el mundo; la yuca se ha convertido en lo más industrializado en este país, lo cual ha fortalecido los sectores de papel, textil, alimentos, productos farmacéuticos y otros más”.
El futuro de la yuca y de Reinhardt Howeler
Después de más de 30 años en investigación en el cultivo de la yuca, impulsada por el CIAT y otros programas nacionales, el Dr. Howeler augura un buen futuro para la yuca, pues han surgido más aplicaciones y subproductos que surgen para aliviar, en gran medida, los problemas mundiales de los últimos años, tal es el caso de la producción de los biocombustibles.
Sin embargo, aún quedan varios países con potencial de producción que no han implementado los sistemas que les permita alcanzar rendimientos óptimos. Frente a esta situación, “considero que el CIAT con el apoyo de Clayuca, debe incrementar los esfuerzos para trabajar con los programas nacionales e impulsar el desarrollo”.
Reinhardt Howeler ha sido uno de los investigadores de mayor trayectoria mundial y es considerado hoy como un maestro en el manejo agronómico del cultivo de la yuca. Su producción intelectual ha impactado al sector agrícola internacional y sus conocimientos siguen trascendiendo entre las nuevas generaciones de técnicos y profesionales.
Ahora, que llegó el momento de descansar, piensa seguir escribiendo y asesorando a los yuqueros de Asia, África y América Latina. “Tengo una casa en California, es un buen clima para mí y para mi esposa, ya que nos acostumbramos a los climas cálidos. Tengo pendiente el trabajo de edición de 3 libros, clases en universidades y consultorías con varias instituciones, y cuando mis dos hijos, quienes viven en Boston y Nueva York, me den nietos, será otra tarea que requerirá dedicación”.
Se retira satisfecho de haber cumplido con el deber propuesto y agradece al CIAT por la oportunidad que le brindó de aportar sus conocimientos por casi cuatro décadas. Con Clayuca desarrolló trabajos colaborativos y manifiesta sus mejores deseos en el inicio de la segunda década del Consorcio dedicada a convertir la yuca en un cultivo rentable, sostenible y competitivo para los pueblos latinoamericanos y caribeños. |